Apeca – Alejandro Enríquez Armas -Etimología – Capitulo I (a)

Acto de la medida del Ejido

En dicho pueblo de Santiago de Coatepeque, a veintiséis del mismo Abril se midió con cordel de cincuenta varas, tome yo el corregidor la aguja en la mano y la punta del cordel, y la otra el practico Nicolás Maldonado, después de haber este conmigo reconocido el circulo de los vientos y habiendo visto que la iglesia de este lugar esta al Oriente a Poniente, de el y su altar mayor se tomo centro del cual siempre se le asió tirando las cuerdas por el rumbo de los cuatro vientos principales .

Por estar difícil la salida por el Norte y por montañosa y pedregosas se supuso la iglesia situada veintidós cuerdas más al Oriente de lo que en efecto esta y en aquel punto tomando el rumbo Norte terminaron cincuenta cuerdas en el rió “Naranjo” donde no habiéndose podido hacer zanja de oriente a poniente para la extensión de toda una línea de este termino del Norte por eso así expresa, para cuando los indios puedan y sigan su cordelada con setenta y dos cuerdas al Poniente y veintiocho al Oriente con lo que se completa las cien cuerdas de la legua de toda la línea de ese lindero del lado Norte.

Se volvió al centro de la iglesia y tirando otras cincuentas cuerdas por el rumbo Sur, pasando un corralito que tenia hecho don Juan Morales, el que mandé a deshacer y cruzando dos arroyos, el más pequeño y sin nombre y el otro llamado “Yuluta” terminaron las cincuenta cuerdas en guayabo grande en que se abrió una cruz con hacha y se colgó otra redonda, de madera chinique colgada de un bejuco y al píe se hizo una pequeña zanja de Oriente a Poniente, para que cuando estas  tributarios puedan sigan las Cien cuerdas al Poniente las que terminaron en el camino Poniente.

Se volvió al centro de la Iglesia y se tiraron cincuenta cuerdas al Poniente las que terminaron en el camino real que va a Nahuatán en un árbol grande llamado conacaste en el se abrió un cruz con una hacha y también se colgó otra cruz redonda de madera chinique colgada de un bejuco ya al pie se hizo una pequeña zanja para que los tributarios sigan con cincuenta cuerdas al Norte y otras tantas al Sur.

Se volvió al centro de la Iglesia y se tiraron otras cincuenta cuerdas para el Oriente las cuales terminaron en el camino real que va a San Martín e inmediato guayabo en el cual se hizo una cruz de escudo y se colgó la redonda que se lleva hecha de madera de chinique.  Al pie se forma un zanja para que prosigan los tributarios con cincuenta cuerdas al Norte y otras tantas al Sur y de esta manera quedo denotada el cuadro de leguas que haciendo sido medido con cincuenta cuerdas de cincuenta varas cada una por los cuatro rumbos hacen cien cuerdas de Oriente a Poniente y otras tantas de Norte a Sur las que completan Cinco Mil varas castellanas en cruz que hacen la legua de tres millas y cada milla de mil pasos de a cinco pies.

Bibliografía.  Primera Antología de Poetas, Escritores y Compositores de Coatepeque. Febrero de 1995.

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